Jack Johnson y Donavon Frankenreiter

“El surfing me mantiene vivo y la música los pies en el suelo”Donavon F.

 

 

Nunca viajaría a Madrid sin una buena excusa, como nunca vería el festival de Eurovisión, a no ser que Inglaterra estuviera representada por Mick Jagger, por ejemplo. En esta ocasión, en la sala La Riviera nos juntamos 2.500 personas con la intención de ver a Jack Johnson y Donavon Frankenreiter en directo en su primera visita a la capital. El que viaja en coche o nunca lo hace en autobús no sabe lo que es hacerlo flanqueado por un negro masivo de dos metros y la ventanilla del auto, con su correspondiente cortina, la cual no hay forma de sujetar y te va rozando los pelos de la barba, con el consiguiente e irritante picor cutáneo. Para alguien como yo, que se quedó anclado en la música de los 60 y 70, entrevistar a J.J. y D.F. es un verdadero placer. Es una especie de regresión a unas décadas doradas que por edad no me corresponden, pero por afinidad musical sí. Hoy en día son tantos y tan variados los estilos musicales que, sin pretender encasillar a nadie, me pregunto:

-¿Dentro de que estilo musical está D.F.?

D.F.- Cuando compongo hago música folk, toco la guitarra y hago folk, pero cuando toco con el grupo suena totalmente diferente. Bajo influencias como “Led Zeppelín, Jimi Hendrix o Cat Stevens”, Donavon lanza un disco con temas relacionados con el amor, los viajes, y la vida de un surfer profesional con sus altibajos correspondientes. Tras cinco horas sin poder doblar un brazo para paliar los incómodos picores y con la vejiga a reventar, salí del bus calle abajo buscando un árbol que regar, ante la mirada atónita de los viandantes. Entretanto, a 300 metros del puente de Segovia, un hippie melenudo prueba el sonido de su guitarra tirado en el suelo boca arriba. Su hijo Hendrix, correteando, sujeta en sus manos unas baquetas, sacudiéndolas en el aire. Ambos artistas son padres de familia y como buen padre, Donavon, sella su condición en su primer trabajo con un tema enternecedor llamado Call me Papa. Por su parte, Jack describe las diferencias entre sus dos álbumes anteriores e "In Between Dreams".

J.J.- Cuando estuve escribiendo las letras para In Between Dreams, mi mujer y yo tuvimos a nuestro hijo y en vez de fijarme en lo que pasaba en el mundo a la hora de componer, pensaba más en la familia. No sólo en la parte bonita de la vida familiar, el nacimiento de una nueva vida, sino también en lo malo, la pérdida de seres queridos como mi abuela, amigos íntimos. Por eso este disco habla un poco más sobre mi vida familiar.


  Jack Johnson deborando un número de 3sesenta.

 

- ¿Kelly o Andy?

D.F.- Ambos son muy buenos surfers.

- ….

D.F.- ….

- ¿Curren o Derek Hynd?

D.F.- Curren.

- ¿Cuál es tu ola favorita?

D.F.- Es un secreto. ¿Y la tuya?

- También es un secreto (iluso).

 

- En el disco de Donavon ha colaborado como guitarrista Rob Machado.

- Ambos han surfeado en Mundaka y ambos lamentaron el suceso ocurrido hace varios meses en la barra: el drenaje de la ría, que ha acabado temporalmente con la mejor izquierda de Europa. 

 

 

 

 

 

Jack, surfer antes que bípedo, descubrió su vocación musical debido a un accidente, como nuestro internacional Julio Iglesias, antes portero del Real Madrid. 

- Tú lo entenderás bien, porque también haces surf. Me dieron un montón de puntos aquí (se toca la frente), debajo del labio, me rompí la nariz...200 puntos en total. Tuve que estar dos meses sin meterme al agua. Antes de eso me metía al agua todos los días un par de veces, el surf era todo para mí. De repente ya no podía hacer surf, así que empecé a tocar más la guitarra en mi habitación. En cuanto pasaron los dos meses volví a meterme al agua todos los días. A veces exageran la historia, en realidad no es que mi vida cambiara totalmente y que me pasara del surf a la música a raíz del accidente, pero en esos dos meses me centré más en la guitarra y digamos que pasé al siguiente nivel. Antes de eso tocaba media hora por aquí, media hora por allá, pero no hacía grandes progresos, era otro chaval más que tocaba la guitarra. Debido al accidente toqué más y adquirí la confianza que me hacía falta para seguir tocando y mejorando, y cuando no estaba haciendo surf, tocaba la guitarra. Empecé a repartir el tiempo entre el surf y la música. 

- ¿Dónde tuviste el accidente?

J.J.- Sufrí el accidente en Pipeline, no era un día muy grande, había marea baja, era una izquierda, no muy grande para ser Pipeline. Iba de espaldas, sin agarrar el canto (ante mi cara de confusión Jack se levanta y emula la posición). Estaba haciendo eso y cuando llegué al frente en el que la ola cierra, perdí mi tabla y fui haciendo bodysurf un rato para divertirme, pero la ola ahuecó tanto que salté y caí contra el fondo. El coral del reef estaba justo ahí  y caí de cara contra él.

Por su parte, Donavon se convirtió en surfer profesional de la mano de Billabong a la temprana edad de trece años y se fue a vivir a Hawai, donde alquiló una habitación en casa de los padres de Jack, frente a la ola que convirtió a Jack en lo que es hoy. Donavon, hoy en día, sigue viviendo del surf y nos cuenta de dónde le surge la inspiración a la hora de componer, y la estrecha relación entre el surf y su música.

D.F.-Gracias a mi profesión de surfer he tenido la posibilidad de viajar por todo el mundo y pasar largas temporadas aprendiendo de otras culturas. Gracias a esto, he podido escuchar estilos de todas partes y así componer el mío propio.

Enseguida Jack y Donavon se hicieron colegas, surfeando y tocando juntos la guitarra. El primer disco de Jack se grabó en una discográfica independiente, pero la ambición de tener más control sobre su trabajo y su faceta creativa le llevo a crear su propio sello discográfico, el mismo que ha editado la ópera prima de Frankenreiter.

- Después de tu primer trabajo, creas tu propio sello, Brushfire Records, ¿por qué?

J.J.- Porque el primer disco lo grabé en una discográfica independiente y, como tuvo éxito, necesitábamos el apoyo de una discográfica más grande, para la distribución. Pero esta discográfica [la indie] no trataba con las grandes, así que empezamos a darnos cuenta de que podíamos crea la nuestra propia para tener un mayor control sobre nuestra música. Entre mi mujer, mi manager y yo decidimos que queríamos controlar toda la faceta creativa, que es lo más importante, y que en realidad no teníamos por qué hacerlo a través de otros y así podíamos controlar todo el proceso. No acabamos mal con la primera discográfica, todavía somos muy buenos amigos, sólo queríamos tener nuestro propio sello.

El concierto lo abrió un Donavon apaciguado por notas suaves, que terminó su actuación sacando humo a las cuerdas de su guitarra con un solo efervescente, para deleite de una sala prácticamente llena. Para cuando Jonson subió al escenario, la sala estaba a tope. Apenas fui consciente del tiempo mientras buscaba el ángulo para hacer las fotos. Fue durante las tres primeras canciones cuando tuvimos tiempo de hacer las instantáneas, un momento efímero. Por algún motivo, uno de los del cuerpo de seguridad parecía pegado a mí, siempre que me movía tropezaba con él, y después de más de dos minutos de espera para que una fotógrafa me despejase del encuadre su presencia, el chico de seguridad me informó de que mis compañeros ya se estaban marchando y no me dio pie a negociación.

En el 97, Jack fue co-director y cámara de su primera película de surf, Thicker than Water, película que rodó junto a Chris y Emmett Malloy alrededor del mundo. Fue aquí donde Johnson descubrió su vocación musical. Esta filmación está ambientada con gran variedad de composiciones y matices musicales, desde soul o hip-hop hasta funk y techno.

Con la aparición de artistas como tú o Andrew Kidman (Litmus), desde mi punto de vista hay un cambio de registro musical en los videos de surf, se deja a un lado lo radical o se minimiza, y se ahonda en la faceta espiritual del surf. ¿Qué piensas?

J.J.- En los 90, con Taylor Steel, que hizo Momentum, etc, la música era Pennywise, Bad Religion…. música hardcore. Yo crecí viendo estas películas una y otra vez. Cuando tenía 16 años me gustaba ver esas maniobras tan radicales con ese tipo de música, quedaba muy bien y a mí me encantaba. Pero cuando estuve haciendo mi primera película, Thicker than Water, lo que quería era mostrar a la misma gente, es decir, a Kelly Slater, Rob Machado, … que por el día estaban haciendo aéreos 360º , y al atardecer se sentaban en el porche de casa con el resto a tocar las guitarras acústicas mientras veíamos surfear a un par de tíos solitarios con el sol poniéndose tras ellos… esa parte del día rezumaba sentimiento. Ese era el sentimiento de las películas de surf que yo estaba haciendo y traté de mostrar simplemente esa faceta de nuestra generación, por eso elegí música más lenta. Pero no lo hice porque creyera que representaba mejor el surf, sino porque representaba otra faceta, otra cara del surf.

-¿A qué tipo de gente atrae tu música?

J.J.- Hay de todo, la mayoría son gente de veintitantos, pero también hay familias enteras, ves a los críos a hombros de sus padres, adolescentes que traen a sus madres. Me encanta que vengan familias y no sea sólo música para jóvenes.

Varias veces tuvo que volver al escenario Johnson, ante los vítores y silbidos de unos fans de entre 18 y 30 años, que no se contentaban con escuchar un solo disco. Para terminar, salió acompañado de su amigo Donavon, para formar un dúo en la despedida. Juntos dieron forma a varios temas entre los que escuché Free, un tándem de armonía y colorido vocal que después de más de veinte veces de escucharlo me sigue llenando la cabeza de sesiones divertidas en algún pico secreto.

 

- ¿Cuál es tu spot favorito? Porque el de Donavon es secreto.

J.J.- (se ríe) Sí, iba a decir lo mismo. El favorito no lo digo porque no quiero que lo publiquéis en la revista pero me encanta toda la zona entre Pipeline y Rocky Point, hay como siete olas. Me gusta mucho Pipeline, pero a veces hay mucha gente y demasiadas peleas.   

- Sold out en Madrid y en Barcelona. En ambos hubo que buscar salas más grandes a las que se había recurrido en principio.

- Sold out en Alemania, donde se realizaron cuatro conciertos en vez del único que se había preparado.

Discografía Jack Johnson:

- Brushfire Fairytales (2001)

- On and On (2003)

- In Between Dreams (2005)

Mis más sinceros agradecimientos a Jack, Donavon, Mónica Sala y Apolonia Dermit.

 

 

     
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